Soluciones de teletrabajo para mejorar la productividad de nuestros clientes

Hoy en día cada vez son más las empresas que abren las puertas al teletrabajo y, gracias a la infinidad de posibilidades que ofrecen las tecnologías existentes, trabajar desde casa se ha convertido en una realidad.

Ahorrar tiempo, reducir costes, evitar desplazamientos y atascos, colas en check-in… son algunas de las comodidades que nos ofrece la modalidad del teletrabajo que, incorporando las herramientas adecuadas a los trabajadores, permite al empleado disponer de todas las funcionalidades necesarias independientemente de su ubicación física.

En Ambar Telecomunicaciones, conscientes de estas necesidades ofrecemos soluciones de teletrabajo para mejorar la productividad de nuestros clientes:

  • Videoconferencias: Organizar fácilmente webinarios o reuniones a distancia, compartir la presentación de contenidos con los participantes remotos y gestionar los permisos de quién puede hablar en cada momento.
  • Salas de reuniones virtuales: Punto de encuentro cloud que permite incorporar cientos de participantes a una videoconferencia o realizar la grabación de sesiones sin necesidad de disponer de una costosa infraestructura. También puede realizar un streaming de la sesión para alcanzar un mayor número de asistentes.
  • Colaboración web: Colabore fácilmente sin necesidad de instalar aplicaciones, pero sin perder prestaciones, videoconferencia, chat, compartición de contenido y control de la colaboración mediante un navegador web. 
  • Securización de conexiones: Protección de las infraestructuras de voz y datos con seguridad multicapa para prevenir y detectar intrusiones.

Si necesitas más información, no dudes en contactar con nosotros.

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Lo recuerdo perfectamente. Fue el 15 de julio de 1997. Estaba estudiando FP2 en Electrónica y me subí al tren en Puente San Miguel con los nervios lógicos de quien empieza su primer trabajo. La oficina me impactó por lo austera que era. Era un espacio pequeño y con muy poca luz; de hecho, en la planta de arriba el techo era tan bajo que tenías que moverte casi agachado. Nuestra primera base operativa no parecía una oficina técnica convencional, sino un centro de operaciones volcado totalmente en el trabajo. No sobraba nada.