El fraude del correo corporativo: cómo proteger a las empresas frente a una de las ciberestafas con mayor impacto económico
La investigación abierta por la Guardia Civil tras la presunta estafa sufrida por una empresa cántabra –que perdió 12.000 euros después de que dos personas suplantaran el correo electrónico de uno de sus proveedores– ha vuelto a situar sobre la mesa una de las amenazas más habituales y peligrosas para el tejido empresarial. Desde Ambar Telecomunicaciones aseguran que la mejor defensa frente a este tipo de ataques pasa por combinar herramientas antifraude con una formación continua de los empleados en ciberseguridad.
El Business Email Compromise (BEC) “engloba cualquier fraude realizado a un empleado utilizando un correo corporativo, ya sea de su propia organización o de una empresa con la que mantiene relación, como un cliente, un proveedor o una administración pública”, explica el director de Ciberseguridad de Ambar Telecomunicaciones, Ángel Ramos Obregón.
Este tipo de ataques, que afectan tanto a grandes organizaciones como a pymes, no requieren necesariamente sofisticados programas maliciosos. En muchas ocasiones, el éxito de los ciberdelincuentes se basa en la confianza que generan correos electrónicos aparentemente legítimos o en la dificultad para detectar pequeñas alteraciones que pasan desapercibidas para el destinatario. «El objetivo es conseguir que el empleado realice una acción concreta, como efectuar una transferencia bancaria, modificar una configuración de un sistema o autorizar una determinada operación«, explica el experto.
Para conseguir su objetivo, los atacantes suelen actuar de dos maneras. La primera consiste en comprometer una cuenta de correo corporativo auténtica aprovechando vulnerabilidades o configuraciones inseguras. Una vez dentro, utilizan esta dirección para enviar instrucciones fraudulentas.
La segunda modalidad, y una de las más difíciles de detectar, consiste en crear un dominio prácticamente idéntico al original para hacerse pasar por la empresa. Precisamente esta técnica fue la utilizada en el caso investigado en Cantabria, donde el dominio empleado por los presuntos autores apenas difería del original. En estos casos, basta con sustituir una letra por otra visualmente similar, como “ɑmbar.es” y “ambar.es”.
Cómo proteger tu empresa
Uno de los escenarios más habituales en el fraude del BEC es la recepción de un correo en el que un proveedor comunica un supuesto cambio de cuenta bancaria para futuros pagos o solicita realizar una transferencia urgente. Ante estas situaciones, desde Ambar se recomienda no actuar de forma inmediata. La medida más eficaz es confirmar la petición con el supuesto emisor a través del teléfono o dirección de correo que la empresa ya tenga previamente registrados en sus sistemas o agendas, nunca utilizando los datos de contacto que aparecen en el propio correo sospechoso.
Dado que este tipo de ataques continúan creciendo en todo el mundo, Ramos indica que “la mejor defensa es combinar tecnología, procedimientos internos y formación de los empleados para reducir al máximo las posibilidades de éxito de los ciberdelincuentes«. En este sentido, el experto en ciberseguridad considera fundamental implantar soluciones avanzadas de protección del correo electrónico que no solo detecten malware o archivos maliciosos, sino que sean capaces de analizar el contenido de los mensajes para identificar intentos de fraude.
Sin embargo, insiste en que la tecnología por sí sola no es suficiente. «La concienciación de los empleados es una de las principales barreras de defensa. Es imprescindible que sepan identificar las señales que pueden indicar que se encuentran ante un intento de estafa.»
Casos como el ocurrido recientemente en Cantabria evidencian que el factor humano continúa siendo uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes. En un contexto en el que los ataques de ingeniería social son cada vez más sofisticados, reforzar la cultura de ciberseguridad dentro de las organizaciones se convierte en una inversión imprescindible para garantizar la continuidad de una empresa y la confianza de sus clientes.


