El director de Ciberseguridad de Ámbar analiza en TVE los límites de acceso a la información almacenada por las teleoperadoras

El director de Ciberseguridad de Ambar, Ángel Ramos Obregón, ha participado en el programa Mañaneros de TVE para analizar los aspectos tecnológicos relacionados con la investigación judicial sobre Jonathan Andic y las dificultades que pueden surgir a la hora de acceder a la información almacenada en dispositivos móviles y servicios digitales.

Durante su intervención, Ramos explicó cómo se determina la ubicación de un teléfono móvil y qué diferencias existen entre los datos que pueden proporcionar las compañías telefónicas y aquellos que dependen de plataformas tecnológicas y proveedores de servicios.

Existen dos sistemas principales para conocer la posición de un teléfono móvil. Por un lado, la triangulación mediante antenas de telefonía, que permite conocer una ubicación aproximada con un margen de precisión de varias decenas de metros. Por otro, el GPS integrado en el dispositivo, que ofrece una localización mucho más precisa, de apenas unos metros”, explicó el director de Ciberseguridad de Ambar. Esta diferencia puede resultar especialmente relevante en investigaciones en las que es necesario reconstruir con exactitud los movimientos realizados por una persona en un momento determinado.

A la pregunta de por qué hay información que los Mossos sí tienen y otra que no han podido obtener del teléfono de Andic, Ramos destacó que en cualquier comunicación digital intervienen diferentes actores, cada uno con acceso a información distinta. Por una parte, se encuentran las operadoras telefónicas y, por otra, los proveedores de servicios como Google, Gmail, WhatsApp o Facebook, entre otros.

Ahora mismo los Mossos pueden tener acceso a la información de las compañías españolas, que son los operadores, que es mucho más fácil de conseguir con una orden judicial, y lo que nos faltaría sería la información de los proveedores de servicios”. En este sentido, explico que al tratarse de empresas extranjeras, es probable que no tengan la misma predisposición a colaborar con la justicia que las nacionales.

La intervención de Ángel permitió trasladar al público una visión técnica y rigurosa sobre un asunto que genera un gran interés social. Una investigación que pone de manifiesto la complejidad existente en el equilibrio entre la investigación judicial, la seguridad y la protección de las comunicaciones digitales.