“La ciberseguridad continúa viéndose como un aspecto complementario cuando debería formar parte del núcleo de las decisiones empresariales”

El Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, celebrado el 17 de mayo, llega este 2026 en un contexto marcado por el aumento constante de las ciberamenazas. Solo en 2025, el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) gestionó en España más de 122.000 incidentes, un 26% más que el año anterior. Además, según datos de Check Point Research, las empresas españolas registran cerca de 2.000 ciberataques semanales de media.

En este escenario, la madurez en ciberseguridad de las organizaciones españolas sigue siendo uno de los principales desafíos para el tejido empresarial. “Solo alrededor de un 10% de las empresas cuentan con un grado adecuado de preparación en ciberseguridad. El resto todavía no ha integrado esta cuestión como un elemento estratégico dentro de su actividad”, explica el director de Ciberseguridad de Ambar Telecomunicaciones, Ángel Ramos Obregón. Esto teniendo en cuenta que la empresa cántabra trabaja para empresas de todo el país y de cualquier tamaño o sector de actividad.

Aunque hemos percibido una evolución muy positiva en términos de concienciación, la ciberseguridad continúa viéndose en muchos casos como un aspecto complementario cuando debería formar parte del núcleo de las decisiones empresariales y de la propia estrategia corporativa”, señala Ramos. Asegura que los departamentos de IT suelen estar sensibilizados con la problemática, por lo que el principal reto continúa siendo trasladar esta necesidad a los niveles directivos con capacidad de asignar recursos a este fin.

No en vano, el desconocimiento sigue siendo uno de los principales problemas. La mayoría de empresas que se dirigen por primera vez a Ambar saben que existe el riesgo de sufrir un ciberataque, pero no comprenden realmente cómo se producen estas amenazas ni cómo pueden impactar en su operativa diaria. “Si no sabes cómo te pueden atacar, es imposible protegerte”, advierte el responsable del departamento.

Ambar aborda la ciberseguridad de sus clientes desde una perspectiva integral, evaluando seis ámbitos clave: identificación de activos, protección, detección, respuesta, recuperación y gobierno de la ciberseguridad. Este último, considerado esencial para coordinar el resto de áreas, es precisamente donde se concentran las mayores debilidades de las amenazas analizadas. Una situación que refleja la necesidad de que las empresas avancen hacia modelos de ciberseguridad más estructurados, preventivos y alineados con los objetivos de negocio.